Compromiso con la Justicia y la Paz
La historia del Dios del universo se desenvuelve dentro de la vastedad del futuro desconocido en formas que superan nuestra comprensión. Es esencial reconocer la presencia íntima y amorosa de Dios que se desenvuelve en todo el universo.
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Rich Heffner, NCR, diciembre, 2003
Desde el principio, Dios dotó de existencia al mundo y a todos sus componentes con su palabra. “Hágase la luz”, dijo Dios, y la luz se hizo.
Dios continuó dotando de existencia a todas las plantas y animales, e incluso a los seres humanos con su palabra. Por consiguiente, toda la creación es una “palabra” de Dios. ¿Qué diferencia habría en nuestra vida cotidiana si viviéramos siendo conscientes de esto y tratáramos a cada ser con el respeto que merece, pues ha recibido del Dios Creador el don de la vida?
Al reconocer la presencia y los dones de Dios en toda la creación nos llenamos de gratitud; gratitud no sólo significa darle las gracias a quien nos da algo, sino vivir agradecidos por los dones recibidos. Es justo que no sólo expresemos nuestro agradecimiento por el agua fresca, el aire limpio y la tierra productiva, sino que tratemos de conservar y proteger estos dones para beneficio de nuestras hermanas y hermanos alrededor del mundo. (Ver Alexandra Kovats, CSJP, Ph.D. , La Palabra Hoy, Enero - Febrero 2005 pdf)
Muchos cristianos luchan con una espiritualidad centrada en la Tierra (eco-espiritualidad), una espiritualidad que coloca a los seres humanos en el contexto de la creación y no como su cumbre. Al ser parte de una cultura moderna, hemos perdido la comprensión de nuestra relación con el resto de la creación, una comprensión que era común hace unos cuantos siglos.
La Tierra es nuestro hogar. Es el material del que estamos hechos, y es el gran cuerpo que volverá a recibir nuestro cuerpo al morir, sólo para volverlo a resucitar. Pertenecemos a la Tierra, así como pertenecemos a Dios. La Tierra es una expresión de Dios, a quien anhelamos. Mientras no reconozcamos a la Tierra como el hogar que nos abriga y nos nutre, seguiremos despojándola, devorándola, ensuciándola y profanándola sin darnos cuenta de que eso mismo es lo que nos estamos haciendo.
La Espiritualidad de la Tierra: En las Tradiciones de la Iglesia y Dominicana [Earth Spirituality: In the Catholic and Dominican Traditions], Sharon Therese Zayac,O.P
Como Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado nos comprometemos a asumir responsabilidad por la integridad de la creación. Tratamos de construir una sociedad global viable fundada en el respeto, pues sabemos que la tierra y todo lo que hay en ella es parte de la creación de Dios.
