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Christus Health [Salud Christus]: In 1999, las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado de San Antonio y las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado de Houston hicieron una fusión de sus sistemas de cuidado a la salud y formaron CHRISTUS Health, cuya misión es extender el ministerio de Jesucristo en lo que concierne a la salud. Cuentan con más de 40 hospitales e instalaciones en seis estados de Estados Unidos y también en México. CHRISTUS Health es uno de los sistemas de cuidado a la salud católicos más importantes en Norteamérica. Si se desea mayor información sobre CHRISTUS Health, visitar
www.christushealth.org.
"Haz lo correcto por el paciente y nosotros nos encargaremos de los detalles en la mañana."
--Don A. Beeler, FACHE, Presidente/CEO, CHRISTUS Santa Rosa Health Care
En la década de 1860, el Obispo Caludio María Dubuis recurrió a las Hermanas del Verbo Encarnado y el Santísimo Sacramento de Lyons, Francia: “Nuestro Señor Jesucristo, sufriendo en la persona de una multitud de enfermos y desvalidos de toda clase, busca alivio en vuestras manos”. Y como todos sabemos, las Hermanas respondieron, enviando a tres Hermanas jóvenes en 1866 para proporcionar servicios de cuidado a la salud primero en Galveston y luego, en 1869, en San Antonio. Fue evidente, en ese momento, que la base sobre la que se construiría CHRISTUS Santa Rosa era un ministerio específico tanto para las Hermanas como para la Iglesia. Desde sus inicios, el Hospital Santa Rosa abrió sus puertas a todos, sin distinción de nacionalidad, credo o capacidad para pagar. Ciento treinta y seis años más tarde, CHRISTUS Santa Rosa, Cuidado a la Salud, ha prestado servicios a millones de personas en San Antonio, en el sur de Texas y más allá. Hoy en día, CHRISTUS Santa Rosa se dedica a aplicar la tecnología y los avances médicos más recientes en el área del cuidado a la salud, a todos los pacientes y a todas las especialidades médicas. Ya sea que se trate de un nuevo sistema computarizado de radiología, de registros médicos electrónicos, del cuidado cardiaco más moderno, o de otras modalidades de diagnóstico y tratamiento para pacientes de todas las edades, CHRISTUS Santa Rosa continua con el compromiso de proporcionar la atención de más alta calidad a quienes reciben sus prestan servicios.
Sin embargo, no hemos perdido de vista nuestra Misión, que fue un llamado para nosotras en 1869 y lo sigue siendo en la actualidad. Como me dijo la Hermana Angela Clare Moran, mi maestra, mentora, y la última Hermana que fue CEO de CHRISTUS Santa Rosa, la primera vez que solicité ser administradora On-Call hace treinta y cuatro años. "Haz lo correcto por el paciente y nosotros nos encargaremos de los detalles en la mañana”. Esta es la filosofía que yo sigo en la actualidad, aunque en el mundo moderno del cuidado a la salud existen muchos más detalles y complejidades que hace 34 años.
El reto de equilibrar el cuidado que necesitan los pacientes con los diversos criterios relacionados con la admisión, la disponibilidad de los médicos, los pagos y muchos otros requisitos, se ha vuelto cada vez más complejo para los administradores, los médicos, las enfermeras y los Asociados, No obstante, nosotros, como Asociados de CHRISTUS Santa Rosa, entendemos que se nos llamó a servir y a seguir los pasos de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado, que escucharon el llamado de Nuestro Señor Jesucristo respondiendo a la súplica del Obispo Claudio Dubuis hace tantos años.
En la nueva orientación de contar con Asociados en CHRISTUS Santa Rosa, se nos recuerda que “Cristo no tiene otro cuerpo más que el tuyo, otras manos, otros pies sobre la tierra más que los tuyos... tuyas son las manos con las que bendice al mundo” (canto titulado “Cristo no Tuvo otras Manos”, una oración de Santa Teresa de Ávila). Estas palabras y las palabras de Sor Angela Clare continuamente me inspiran a continuar prestando servicios a los enfermos y a quienes requieren de cuidados. Estas son algunas de las primeras palabras que escuchan nuestros Asociados en su orientación como miembros de nuestro equipo. y son las palabras que ayudan a cada Asociado a llevar a cabo su misión: “extender el ministerio de salud de Jesucristo”. Como las tres Hermanas que viajaron a San Antonio, Nuestros Asociados vienen a CHRISTUS Santa Rosa de diversos entornos y lugares para responder al llamado de servir a los necesitados.
A lo largo de una historia de 136 años, CHRISTUS Santa Rosa no sólo ha aceptado el reto de ofrecer acceso al cuidado a la salud, sin tomar en cuenta la situación financiera de las personas, sino que lo hace con un compromiso de proporcionar atención y cuidado de la más alta calidad. Una prueba de esto es el hecho de que, en 2004, 2005 y 2006, HealthGrades otorgó a CHRISTUS Santa Rosa el Premio a Hospitales Distinguidos por su Excelencia Clínica; sólo uno de siete hospitales de Texas han recibido este reconocimiento tres años seguidos. El reconocimiento de HealthGrades coloca a CHRISTUS Santa Rosa dentro del 5% de los mejores hospitales de la nación, por su excelencia clínica, y esto muestra claramente que es posible combinar una alta calidad excepcional en el cuidado a la salud y continuar con la Misión de “poner al alcance de todos el ministerio de salud de Jesucristo”.
Esta Misión de tantos años y el compromiso de nuestras Hermanas, Asociados, médicos, enfermeras y administradores nos ha llevado a donde estamos hoy. Cuando alguien me preguntó cómo veía yo a CHRISTUS Santa Rosa cuando regresé hace tres años, respondí: “Mientras sigamos proporcionando cuidado a la salud de la máxima calidad posible, nosotros, como las hermanas de antaño, estamos llamados a poner nuestros servicios al alcance de quienes viven en nuevas áreas en crecimiento y necesitan atención y cuidado compasivo y de calidad. Literalmente, se nos llama, como organización, como sistema y como ministerio de la congregación a “extender el ministerio de salud de Jesucristo”.
Al ser una organización grande, constantemente luchamos al tener que enfrentar problemas y retos, tanto externos como internos. Hoy en día vivimos en un mercado muy competitivo donde somos el único sistema de cuidado a la salud basado en la fe y sin fines de lucro que aún existe en una ciudad que actualmente es la octava ciudad más grande de Estados Unidos. Se nos exige satisfacer las metas de rentabilidad que se requieren, mientras también alcanzamos nuestras metas que se basan en los valores humanos y que nunca perdemos de vista. Hay quienes cuestionan nuestra ubicación y hay otros que cuestionan nuestra viabilidad a largo plazo e incluso nuestra relevancia, tomando en cuenta la competitividad de nuestros amigos que trabajan con fines de lucro y la naturaleza corporativa de nuestro “negocio”, que siempre está presente.
Yo personalmente, no sólo mantengo mi compromiso con el ministerio que estamos llevando a cabo, también mantengo mi confianza; debemos conservar el mismo nivel de valentía y compromiso que fue tan evidente en esas tres Hermanas que vinieron a San Antonio hace 136 años para “hacer lo correcto por el paciente”, y al hacerlo demostrar tanto el espíritu como la fuerza de nuestra fe, que es después de todo, el fundamento en que se basa nuestro ministerio.
