Nuestra Historia
Nuestra Congregación se fundó en San Antonio en 1869 en respuesta a una solicitud del Obispo Claudio María Dubuis. El Obispo Dubuis necesitaba ayuda para atender a las víctimas de cólera y fiebre amarilla en la difícil región de Texas. Escribió cartas pidiendo ayuda a las Religiosas de Francia, su país natal.
Nuestro Señor Jesucristo, sufriendo en la persona de una multitud de enfermos y desvalidos de toda clase, busca alivio de sus manos.
Tres Hermanas viajaron desde Francia para ayudar al Obispo Dubuis y fundaron la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado. Se enfrentaron a numerosas dificultades, como epidemias, desastres naturales y persecuciones, pero perseveraron con la ayuda de Dios. Esas primeras Hermanas creían, como creemos nosotras, que Dios quería que ellas continuaran lo que Jesús hizo cuando estaba en la tierra: ser la presencia humana del amor de Dios para los necesitados.
El misterio de la Encarnación, el hecho de que Dios se haya hecho humano y viva entre nosotros en la persona de Jesucristo, es el fundamento de nuestra vida, nuestra espiritualidad y nuestro ministerio. Jesús reveló el amor de Dios en el mundo de manera real y tangible; nosotras nos esforzamos por hacer lo mismo. Al llevar a cabo una variedad de ministerios, nuestra Congregación presta servicios en diversas comunidades y en muchas ubicaciones geográficas.
