Reflexión
El Verbo Encarnado nos ha dado el ejemplo de cómo comunicarnos con el Padre y con la humanidad, ya sea en momentos de silencio y meditación, o al predicar en todo lugar y en todas formas.
Jesús explica las Escrituras, se expresa en parábolas, dialoga en la intimidad de los hogares y habla en las plazas, en las calles, a la orilla del lago y en las cumbres de las montañas.
El encuentro personal con él no nos deja indiferentes, sino que nos estimula a imitarlo: "Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas" (Mateo 10:27).
JUAN Pablo II, Carta Apostólica, "El Rápido Desarrollo."

