VIERNES, 26 de marzo de 2010
“Crean por las obras que yo hago, pues el Padre está en mí” Jn 10,31-42 . A la luz del proyecto del Padre explicitado en cada signo y cada palabra de Jesús aparece que éstas son totalmente contrarias a las obras de sus adversarios los “judíos”, y aunque Jesús les muestra cómo pueden enderezar sus malas acciones, ellos prefieren “tomar piedras para apedrearlo”. . Es obvio que no hay motivo de juicio en cuanto a las obras; el motivo según ellos es la blasfemia: “por ninguna obra buena te apedreamos, sino por la blasfemia, porque tú, siendo hombre, te haces Dios”. Pensemos: si Jesús proclamara sin más que es el hijo de Dios, podrían juzgarlo como loco; aquí el caso es que al proclamarse como hijo de Dios, lo hace a través de sus obras, y aún así, los judíos no le creen, continúan aferrados en rechazarlo simplemente porque sus signos y palabras no coinciden con los moldes prefijados por ellos mismos para el Mesías venidero. . Las obras de Jesús revelan la salvación que Dios ofrece en el mundo en Su Hijo, y falsear o desconocer su identidad es perder su oferta de salvación; esas obras llevan a la fe e invitan a una relación de comunión profunda con Jesús y en esta comunión se participa de la relación de amor que sostiene con el Padre. Nuestras obras dan testimonio, o deben darlo, de nuestra identidad cristiana pues, al igual que Jesús, realizamos las obras que él mismo realizó, a fin de llevar a cabo el proyecto del Padre para nuestro mundo. . No se trata pues de hablar tanto, sino de mostrar con nuestra propia vida que pertenecemos a Cristo, que su camino es nuestro camino, que sus proyectos son los nuestros, y finalmente, que ya no somos nosotras/os quienes vivimos sino que es Cristo quien vive en nosotras/os. . REFLEXIÓN.- Fuimos llamadas y enviadas para “Actualizar el amor salvador y misericordioso del Verbo Encarnado, promoviendo la dignidad de la persona humana…” (Constituciones CCVI No.3) ¿Son nuestras obras las mismas de Cristo? Y si lo son, ¿las defiendes y realizas con todo tu corazón? . Verbo Encarnado, te adoro y te amo con todo mi corazón
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