
Estamos llamadas a ser la presencia real y tangible de Jesús en el mundo actual
Somos una comunidad de mujeres de diferentes edades y con diversos dones y talentos; venimos de muchos países y culturas. Nos une el llamado a vivir la misión de Jesús y estamos comprometidas a vivir ese llamado en comunidad.
En 2008, en el espíritu de cooperación y de inclusión, tomamos la decisión histórica de cambiar nuestras estructuras de organización y gobierno, de unirnos cruzando fronteras internacionales y culturales, para responder de manera más profunda a las crecientes necesidades del Pueblo de Dios en el siglo XXI.
El misterio de la Encarnación es el fundamento de nuestra vida, nuestra espiritualidad y nuestro ministerio. El misterio en que Dios, en la persona de Jesucristo, se volvió humano y vive entre nosotros. Nos movemos y actuamos estando conscientes de que Dios, al unir su ser divino con toda la creación en la persona de Jesús, ha dado a toda la creación un carácter santo y sagrado. Contemplamos este misterio profundo conscientes de que estamos llamadas a una relación más profunda con Dios a través de nuestro prójimo. Discernimos juntas la forma de usar nuestros dones para servir a Dios y a todo lo que Dios creó, con el fin de apoyar y salvaguardar la plenitud de toda vida, en especial entre los más vulnerables.
“ Ser una Hermana de la Caridad del Verbo Encarnado significa tener la misión de amar como ama Jesús; de hacer presente en el mundo su amor compasivo y misericordioso, y de reconocer y celebrar las múltiples formas en que este amor ya está presente a nuestro alrededor (Vivir la Misión Hoy).
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