Domingo de Ramos: La Sagrada Escritura de Hoy

por Abr 14, 2019Blog, Liturgia0 Comentarios

Palm Sunday: Today’s Scripture

Isaías 50:4-7│Filipenses 2:6-11 │ Lucas 22:14-23:56

¡Hosanna! ¡Bendito el que viene!

Somos seres humanos frágiles, que a menudo buscamos entretenimiento. Como personas hemos sido diseñadas durante eras de evolución para ver hacia el futuro y no hacia el pasado. El Domingo de Ramos es nuestro esfuerzo consciente por fundamentarnos en nuestro pasado, en el fundamento mismo de nuestra fe, el Misterio Pascual. Esta semana celebramos los misterios más antiguos y fundamentales de la fe. Sin este esfuerzo por alcanzar nuestra piedra angular es probable que pasáramos de un momento al siguiente tratando de lograr nuestros diversos deseos y anhelos. Estar en contacto con el Misterio Pascual nos recuerda que esta vida tiene un significado que va más allá del aquí y el ahora. Tenemos un futuro que es eterno. El amor, las relaciones y los lazos que creamos en esta vida perduran. La pasión y la muerte de Jesús necesariamente tienen como resultado su resurrección, lo que nos da una promesa y un anticipo de la vida eterna. En lugar de buscar algo que tenga un segundo lugar entre lo mejor que podemos tener, al iniciar la Semana Santa recordemos que nuestra fe tiene sus raíces en el pasado y que nuestro destino es eterno.

Evangelio

La versión  del Evangelio de Lucas tiene varias características únicas. Por ejemplo, Lucas nos da el episodio en que Jesús va de  Herodes a Pilatos una y otra vez, el cual no aparece en los otros evangelios. Algunos eruditos consideran que la Cristología de Lucas muestra incluso una relación entre estos dos gobernantes quienes, sin darse cuenta, debido a su encuentro con Cristo “se hicieron amigos precisamente ese día”. Es como si Cristo tuviera el poder de crear la amistad, incluso entre los que trataban de ejecutarlo. 

Domingo de Ramos, 14 de abril de 2019

Primera Lectura

Al iniciar la Semana Santa, las lecturas se centran en la razón del sufrimiento y la muerte de Jesús. Esta selección de los cuatro cánticos del Siervo Sufriente resume muy bien el ministerio de Jesús, la razón por la que fue rechazado, cómo respondió y lo que finalmente llevó a su sufrimiento y a su muerte. A través de todo esto, Jesús confió en Dios, sabiendo que nunca viviría en la desgracia si se adecuaba a los Caminos de Dios.

Segunda Lectura

Este texto de la carta de San Pablo a los Filipenses y con el que estamos muy familiarizados, habla de la kenosis de Jesús, o de renunciar a su Identidad Divina para llegar a ser plenamente humano. Al volverse humano, Jesús no elige aferrarse a la divinidad sino que se vacía, “tomando la forma de un esclavo”. Él acepta con humildad y totalmente las limitaciones que implica ser humano, y al mismo tiempo es totalmente “obediente”.

Preguntas para Reflexionar

  • ¿Haz cargado alguna cruz que resultó ser el medio para alcanzar una nueva vida y una resurrección?
  • ¿Alguna vez sentiste que Dios te había abandonado pero después lo descubriste una vez más en tu vida?
  • ¿Cómo experimentamos la “redención” en el tiempo y en el lugar donde vivimos?
  • ¿Cuáles son las cualidades de una persona que tiene la actitud de Cristo? ¿Humildad? ¿Confianza? ¿Perseverancia? ¿Esperanza? ¿Vaciarse de sí mismo? Recuerda una ocasión en tu vida en la que hayas “sufrido”.  ¿Cuáles de estas cualidades de Cristo fueron más difíciles para ti?

Fuente: Living Liturgy (Liturgical Press, Year C 2019)

Fotografía: James Tissot [Public domain]

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