Nuestro trabajo por la justicia

por Feb 20, 2019¿Qué hacemos?, Blog0 Comentarios

Este 20 de febrero conmemoramos el Día Mundial de la Justicia Social, establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas, y en este 2019 nuestra Congregación cumple 150 años promoviendo la dignidad humana. Definitivamente es un tiempo sagrado para mirar el pasado con gratitud, actuar en el presente con pasión y soñar el futuro con esperanza.

Nuestro trabajo por la justicia es dirigido por nuestra Comisión Internacional de Justicia, Paz e Integridad de la Creación más conocida como JPIC (por sus iniciales). La  Hermana Katty Huanuco CCVI, es la Coordinadora de la Oficina y la Hermana  Martha Ann Kirk CCVI es la Presidenta de la Comisión.

La Comisión Internacional de JPIC que incluye colaboradores y Hermanas de México, Perú y Estados Unidos; ayuda a toda la Congregación a comprender y abordar las cuestiones de injusticia social desde una perspectiva global.

Desde 1869 hasta el presente, las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado han respondido a  las injusticias de los tiempos a través de sus ministerios. Pues la solidaridad con el pueblo de Dios sufriente es imperativo a nuestro llamado a ser presencia real y tangible del amor misericordioso del Verbo Encarnado en el  mundo de hoy.

En la Encarnación, Dios está en solidaridad con los más pequeños. Así en 1984 durante el Capítulo General, la Congregación adoptó la opción preferencial por quienes viven en condiciones económicamente más vulnerables como respuesta a la injusticia.  Iniciándose así la Pastoral Popular en México. Comprometidas con el Reino de Dios, aquí y ahora, en 1998 desde Estados Unidos adoptamos una posición corporativa en contra de la pena de muerte y en 2006 endorsamos oficialmente la Iniciativa de la Carta de la Tierra además de establecer Headwaters [1] , un ministerio por el cuidado de la creación de Dios.

Nuestra respuesta se complementa en 2008 al formar la Comisión Internacional de Justicia y Paz que utiliza todos los medios disponibles para educar, informar y formar a los miembros de la Congregación en materia de Justicia y Paz. Y ejercer el poder corporativo e influencia congregacional para promover cambios sistémicos [2].

Conscientes de la realidad del mundo en el que actuamos y tratamos de vivir radicalmente el seguimiento al Verbo Encarnado, en 2015, se crea la Oficina Congregacional de Justicia, Paz e Integridad de la Creación como una de las formas más concretas con las que podemos responder al llamado de: comprometernos seriamente con las personas pobres y vulnerables, y a colaborar con individuos y organizaciones que comparten nuestros valores. Asumiendo el riesgo de una postura corporativa y profética a favor de la justicia, la paz y el cuidado de la creación [3].

En  este caminar de colaborar con la justicia social, se ha descubierto que: la injusticia está arraigada en el uso indebido y abuso de poder; los recursos siguen concentrándose en manos de unos pocos; y las mujeres siguen siendo las más vulnerables a las diferentes formas de opresión.

Por ello en el trabajo por la justicia, nuestras prioridades son las mismas que se presentan en la Doctrina Social Católica. Las cuatro áreas como nos organizamos son: ecología, derechos humanos, pobreza y migración. Anualmente JPIC selecciona áreas clave en el que se centrará durante todo el año, así para este 2019 decidimos poner nuestra creatividad, oración y esfuerzo para colaborar con una cultura de paz y no violencia.

Nuestro modo de promover la justicia social toma muchas formas, tales como: proporcionar recursos para la oración, reflexión y estudio sobre la relación entre fe, espiritualidad y estilos de vida sustentable; impulsar posicionamientos y acciones corporativas frente a la Trata de personas, los Inmigrantes, el Cuidado de la Tierra y la Paz; y participar plenamente en las iniciativas propuestas por redes a nivel nacional e internacional con individuos y grupos de personas que trabajan por la justicia social.

Nos esforzamos en defender el derecho, sin discriminación alguna, a un entorno natural y social de apoyo de la dignidad humana, salud corporal y bienestar espiritual, con especial atención a los derechos de los pueblos indígenas y las minorías [4]. Pues queremos responder como mujeres místicas y proféticas, creativas y audaces, ante las realidades de muerte que genera el sistema injusto [5].

Anhelamos revelar la Buena Nueva del Evangelio: compartiendo el amor no violento de Jesucristo, abogando por leyes y políticas justas en la sociedad, promoviendo la colaboración a todos los niveles, viviendo en una manera que toda la vida pueda prosperar, sirviendo al bien común con una opción preferencial por los pobres e irradiando alegría [6].

Para lograr esta visión invitamos a todas las personas unirse  a nuestro compromiso de colaborar con quienes están en redes a favor de la justicia, paz y el cuidado de la creación, desde las personas pobres y vulnerables, uniendo esfuerzos en el trabajo diario para encarnar a Jesús en el mundo [7].


Contenido original del blog de Justicia y Paz

[1] Headwaters es apreciado como un santuario hermoso, tranquilo e histórico en San Antonio.

[2] Actas Capitulares 2008

[3] Actas Capitualres 2014

[4] Carta de la Tierra

[5] Actas Capitulares 2018

[6] Oficina Congregacional de Justicia, Paz e Integridad de la Creación – Visión

[7] Actas Capitulares 2018

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