Caminando en solidaridad: Hermanas acompañan a familias inmigrantes en el sur de Texas

 Adaptado por la Hermana Leticia Rodríguez, CCVI-San Antonio, a partir de la publicación original de Monica Hatcher, Directora de Asuntos Sociales y Comunicaciones; CCVI-Houston.

Nuestras Hermanas CCVI, junto con hermanas de la LCWR–Región XII, se hicieron presentes en oración y solidaridad con inmigrantes que enfrentan dificultades e incertidumbre, participando en dos vigilias públicas durante la Cuaresma en el Centro de Detención Familiar cerca de Dilley, Texas, así como en una marcha en San Antonio, Texas.

El 28 de febrero, varias hermanas participaron en una caminata de peregrinación interdenominacional hacia la Corte de ICE en el centro de San Antonio. Algunas realizaron el recorrido completo de 9 millas, mientras que otras se unieron en la parte final del trayecto: 1.5 millas desde St. Henry’s hasta la corte en el centro de la ciudad. Fue un día soleado y caluroso. El recorrido fue una experiencia breve pero intensa de las dificultades que enfrentan quienes buscan una mejor calidad de vida. Las hermanas desean responder al llamado a ser “buen prójimo” (Lucas 10:25-37, NVI) y a no volverse “indiferentes al sufrimiento que nos rodea” (Papa Francisco).

Asimismo, reunidas para el encuentro de primavera de la Leadership Conference of Women Religious, Región XII, las Hermanas CCVI Peggy Bonnot, Josetta Eveler, Jean Durel, Francine Keane, Teresa Stanley, Michele O’Brien y Leti Rodríguez, junto con las colaboradoras Donna Guerra y Mia Sandoval, viajaron en autobús el 16 de marzo al South Texas Family Residential Center, cerca de Dilley, Texas. Este lugar es el centro de detención familiar de ICE más grande del país. La instalación, ubicada junto a una prisión estatal, alberga principalmente a mujeres y niños en detención migratoria civil mientras esperan su deportación.

Debido a un clima inusualmente frío, los participantes iniciaron una vigilia en la Iglesia Católica St. Joseph. Colocamos en el altar carteles con los nombres de 35 inmigrantes que han fallecido bajo custodia de ICE y ofrecimos cantos, lecturas y reflexiones. Posteriormente, continuamos nuestra “peregrinación” hacia el centro de detención, donde los oficiales de seguridad nos permitieron orar junto a la reja. El grupo rezó, cantó y ató listones morados en la puerta. Estos listones, señaló la Hna. Michele O’Brien, C.C.V.I. San Antonio, “son un signo visible de las oraciones y preocupaciones que llevamos por cada niño, padre e individuo que permanece dentro de esta instalación.