La Hermana Leonila González Siller recuerda sus primeros días como misionera en Perú

por Ene 16, 2017Blog, Justicia, Paz y Tierra, Nuestras historias0 Comentarios

Sister Leonila González Siller

Cuando una va a su comunidad siempre hay un periódico local que ella ya ha leído. Las asociadas y asociados que ella acompaña tienen un rol protagónico en la vida eclesial y social en su comunidad. Sí, en esta edición queremos destacar a nuestra hermana Leonila Gonzalez Siller, una CCVI Mexicana, que viene acompañando y promoviendo vida digna en Chimbote, Perú.

Tras 26 años en Perú, nuestra Hermana Leonila recuerda con gratitud y alegría sus primeros días en estas tierras como misionera. Uno de sus primeros ministerios en Perú fue acompañar la vida y fe de la comunidad campesina en Cambio Puente.

«Recuerdo con gratitud a Luzmila, una de las catequistas de la comunidad en Cambio Puente, porque a pesar de su trabajo en su hogar y en el campo, siempre estaba dispuesta a apoyar y a animar a todos, para llevar acabo todas las iniciativas que había para la comunidad. Actualmente ella sigue siendo ese ‘puente’ que conecta con otras y otros para lograr una mejor calidad de vida de su pueblo. Para mí, ha sido un fuerte apoyo en mi trabajo de evangelización y sigue siendo un gran testimonio de fe, sacrificio y amor».

El día a día con las mujeres del campo, los enfermos a quienes actualmente visita en Chimbote y el acompañamiento al grupo bíblico parroquial le han mostrado el camino de hacer posible el Reino con alegría y creatividad.

«Para mí ser una Hermana de la Caridad del Verbo Encarnado es seguir los pasos de Jesús, promoviendo la Dignidad Humana, porque el Verbo Encarnado siempre atendía a las/os más necesitadas/os, para levantarlos de su miseria y para que recuperaran su derecho de ser Hijos e Hijas de Dios».

El desafío permanente de promover la justicia, paz y el cuidado de la creación hoy en Perú le ha llevado a estar convencida de que esto sólo podrá ser posible amándonos como hermanas y hermanos. Recordando verdaderamente que el otro, la otra, la creación, es también una hermana.

«Necesitamos realmente acoger a las personas con cariño y amabilidad, respetarlos y escucharlos para solidarizarnos con ellas/os en las situaciones en que están viviendo sobre todo quienes más sufren. Requerimos amar, disfrutar y cuidar la creación como Obra perfecta de Dios, dándole el uso para lo cual fue hecha y no permitir que se destruya».

Así es Leonis, como cariñosamente la llamamos. Mujer sencilla, alegre y sobre todo Hermana. Esa Hermana que con sus palabras y acciones siguen dando testimonio que promover la justicia, la paz y el cuidado por la tierra es hacer lo que Jesús mismo haría hoy.

Gracias Hermana Leonila por todo tu amor y compromiso en la Misión CCVI, especialmente por contagiar la alegría de servir evangélicamente todos los días en las realidades concretas de tu muy querido puerto de Chimbote.


Artículo originalmente publicado en el blog de la Oficina de Justicia, Paz e Integridad de la Creación de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado.

En el encabezado: Hermana Leonila González Siller, CCVI.

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