Hace casi un año, el Papa reflexionaba sobre las Bienaventuranzas como parte de sus reflexiones diarias. La segunda bienaventuranza es: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados”.

Explicó a los presentes en la Audiencia General, que en la lengua griega en la que está escrito el Evangelio, tal duelo es descrito por los padres del desierto con la palabra griega “penthos” que añadió, es “un dolor interior que puede abrirnos hasta una auténtica relación con Dios y entre nosotros «.

El Papa Francisco continuó diciendo que la Biblia habla de este tipo de dolor: por «la muerte o el sufrimiento de alguien». El dolor, ha señalado el Papa, “es un camino amargo, pero puede servir para abrir los ojos a la vida y al valor sagrado e insustituible de cada persona”.

¿Por quién o por qué lloras? Es amargo, pero puede abrirnos los ojos al carácter sagrado de la vida y al valor insustituible de cada ser vivo.

 


Obtenido de https://www.ccvichapel.org/post/grief-dolor

En el encabezado, fotografía de ÉMILE SÉGUIN 🇨🇦 en Unsplash.

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